¿POR QUÉ DEBERÍA PRESENTAR LA DECLARACIÓN DE LA RENTA AUNQUE NO ESTÉ OBLIGADO?

La mayor parte de los contribuyentes que no tienen la obligación de presentar la declaración de la renta, creen que es mejor no preocuparse por ella, y sin embargo, siempre que se les haya practicado algún tipo de retención, podrían beneficiarse de una posible devolución. Que no se esté obligado a presentarla, no significa que no se pueda hacer.

 

La mejor forma de tomar una decisión es hacer un cálculo:

Total impuestos correspondientes por ingresos - Retenciones practicadas (nómina, bancos …) = Resultado a pagar o devolver.

 

Si el resultado es positivo y Hacienda nos tiene que devolver parte del dinero retenido, presentaremos la declaración. En caso contrario, si nos sale a pagar, usaremos el privilegio de estar exentos y no la presentaremos.

 

Hay que tener en cuenta que nunca nos van a devolver más de lo que nos hayan retenido durante el año, por muchas deducciones que tengamos.

 

Un ejemplo: Si el año pasado percibiste un salario bruto de 15.000 euros, con una retención de 1.200 euros, aunque no tengas obligación de presentar la declaración, es recomendable que hagas el cálculo, ya que podrías recuperar todo o parte de esa retención, y que de otro modo, perderías.

 

Recuerda que si decides presentar la declaración, esto no te obliga a presentarla en años posteriores.

 

Ante la duda, lo mejor es consultar con un experto fiscal, que como en ASESORÍA AYLLÓN te ayudarán en el cálculo de tu declaración de la renta.


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